VALORACIÓN DE LAS QUEMADURAS


Se define como un proceso diagnóstico, multidimensional e interdisciplinario que tiene como finalidad contabilizar las capacidades y problemas biopsicosociales de la persona, con la intención de evaluar el estado de salud del mismo y establecer un plan integral para el tratamiento a largo plazo. 

VALORACIÓN PRIMARIA
Es realizada en primera instancia tras el trauma térmico. El manejo inicial del paciente gran quemado debe tratarse como paciente politraumatizado, y comienza siguiendo la secuencia ABC, prestando atención a la vía aérea (A), la respiración (B) y la circulación (C). Sólo cuando el paciente se encuentre estable se debe evaluar la gravedad de las quemaduras.

VALORACIÓN SECUNDARIA
Se realiza una rápida anamnesis y exploración física para identificar el resto de traumatismos y patologías asociadas, de tal modo que podremos iniciar el tratamiento adecuado para estabilizar al paciente y permitir su traslado con garantías.


DETERMINACIÓN LA EXTENSIÓN
Utilizar la regla del 1 o la regla de la palma de la mano para superficies poco extensas. En grandes superficies quemadas utilizar la regla de los 9 de Wallace y las cartas de Lound-Browder.

PROFUNDIDAD
Utilizaremos la clasificación de las quemaduras, primer grado, segundo grado superficial y profundo, tercer grado y cuarto grado.
EDAD  Y ACCIDENTES PATOLÓGICOS DEL QUEMADO
Tienen un pronóstico riesgoso las lesiones que ocurren en pacientes de una edad avanzada, con enfermedades cardiovasculares, durante el embarazo o en el puerperio. 
LOCALIZACIÓN
Las quemaduras conllevan mayor gravedad en zonas como: cara, cuello, manos, pies, genitales, zona perianal y todas las zonas de flexión. Cualquier posible lesión sobre estas, implica un mayor riesgo des secuelas estéticas y funcionales. Además, las quemaduras que afectan a manos, pies, genitales y zona perianal, tienen mayor riesgo de infectarse debido a la colonización bacteriana existente en la zona.


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